La nitidez del equilibrio

Un artista brasileño, por decisión ajena, con apodo de ciudad: Macaparana. Una ciudad con música en su nombre. Un ritmo que crece y descubre al artista. Un tintineo azul en la órbita de José de Souza Oliveira Filho.


F ue Pietro Maria Bardi, creador y director del MASP (Museo de Arte de São Paulo Assis Chateaubriand), junto con un querido amigo mío, Antonio Maluf, artista concreto, a quienes les gustaba mucho el nombre de mi pueblo, y entonces empezaron a

llamarme Macaparana en la década del 70, más precisamente en 1979. Bardi y Maluf organizaron una exposición de mis obras en el MASP y la tarjeta de invitación decía ya ‘Macaparana’. Me llevé un buen susto, y a decir verdad, la ocurrencia en ese momento no me gustó mucho, pero la tarjeta por más que me enojara ya estaba impresa, y a partir de ese momento todo el mundo me empezó a llamar así.” Así aclaraba Macaparana la pregunta obligada.

Pintor, dibujante y escultor autodidacta, este artista nacido en 1952 realiza su primera exposición individual en Recife, en 1970. Luego se traslada a Río de Janeiro, y en 1973 fi ja su residencia en San Pablo, donde aún permanece. La cultura paulista parece haberlo cautivado a este artista atraído por el volumen y las superfi cies llanas. La escultura es la disciplina a la que más ha dedicado sus últimos tiempos, desenvolviendo series de perfi les puros y diáfanos.

Itinerancias de color

La obra viaja por distintos continentes. Inauguraciones en distintos idiomas, pero el suyo es uno solo. La poesía de la forma, la precisión de la técnica, el equilibrio constructivo.

Muestras individuales y colectivas en ciudades de Brasil y en el exterior (México, Tokio, Nueva York, Londres, Madrid, Barcelona), propuestas que en reiteradas visitas suscitan un interés singular en boca de coleccionistas y museos, galerías y circuitos artísticos.

Buenos Aires ahora puede apreciar de cerca una cardinal secuencia de su trabajo en la deliciosa exposición de la galería Jorge Mara-La Ruche, que está acompañada del libro-catálogo editado por el propio Mara, como es habitual en su programación. Allí se reproduce una panorámica de la serie de obras expuestas en la Dan Galeria de São Paulo, bajo el título de “Formas cortadas”, además de las presentadas en nuestro país, junto a un acertadísimo texto del Eduardo Stupía.

Lirismo geométrico

Macaparana navega por las aguas del arte concreto y constructivo. Su fuente primera se remonta a los años de clases junto con el maestro Willys de Castro, uno de los más destacados artífi ces de la deconstrucción formulada por Jacques Derrida. Así, los signos y el análisis visual pasan a una esfera filosófica conceptual, donde también tiene cabida el contrapunto de lo positivo-negativo. La superfi cie se transforma en tercera dimensión con un nuevo soporte donde se conjugan los planos; los objetos se conectan entre sí, como mutaciones sucesivas de registros pictóricos y escultóricos. Este paradigma igualmente había referenciado en su día a otro maestro, Hércules Barsotti, a quien el artista dedica la exposición porteña In Memoriam. Ambos creadores propulsores del emblemático Grupo Concreto carioca. Las enseñanzas de técnicas y el aprendizaje con absoluta tenacidad han permitido a Macaparana desenvolver una obra pulida, definitiva, concluyente. Un circuito que continúa indagando como todo artista-poeta cumple en recorrer.

Y la obra abre su discurso. Cada planteo está inmerso en el máximo cuidado. Los espacios conviven en perfecto equilibrio. Un concierto de notas rojas, blancas, negras o azules, llegadas desde la tierra de la caña de azúcar, y muy cerca, el océano.

Jorge Mara. La Ruche, Paraná 1133. Buenos Aires. www.jorgemaralaruche.com.ar Dan Galeria. R. Estados Unidos 1683. São Paulo. www.dangaleria.com.br


ROOMIN Nº15

Viajes Extraordinarios